5 tips prácticos para organizarte
Organización del hogar

5 tips prácticos para organizarte

En el fondo, todas sabemos cómo organizar nuestro hogar. Sabemos cuándo tenemos exceso de objetos, sabemos que debemos eliminar lo que no necesitamos o usamos, lo que ya no sirve, lo que está roto…

Pero a veces nos hace falta como «repasar» todos esos tips y trucos de organización que andan dando vueltas en nuestra cabeza. Y muchas veces, el solo hecho de hacer este repaso, nos ayuda a entrar en acción y comenzar a ordenar y a acomodar.

Así que aquí te traigo cinco tips de organización fáciles y rápidos, para ayudarte a ordenar tu hogar.

1. No esperes a tener «el tiempo necesario» para organizarte.

La triste realidad es que nunca tendremos ese tiempo, por dos razones:

Razón #1: la organización no es una tarea de «una vez y ya». Es un proceso continuo, hay que seguir dando mantenimiento a los sistemas, porque «vivimos» en nuestra casa, y la casa es un lugar dinámico, no es estática como un museo.

Razón #2: si es que nos llega ese «tiempo necesario», por ejemplo, un tiempo de vacaciones, no vas a querer usarlo para ordenar tu casa. Vas a querer descansar y disfrutar!

A veces sí es necesario darle a la organizada de un solo tirón, y dedicar 4 ó 6 horas a ordenar un espacio específico.

Pero hay muchas tareas pequeñitas, que te toman un par de minutos, y que sumadas y hechas con regularidad, harán una gran diferencia en el orden de tu hogar.

Por ejemplo:

  • Recoger la ropa sucia del suelo. Puedes ir un paso más allá, y llevar las canastas de ropa sucia al cuarto de lavado cada día, para así ir viendo cuándo debes poner a lavar (en caso de que acostumbres lavar más de una vez por semana).
  • Designar un lugar para las llaves y la cartera, y realmente poner las llaves y la cartera en esos lugares en cuanto llegas a casa.
  • Mantener el fregadero libre de platos y vasos sucios. Si no puedes lavar los platos que ensucias de inmediato, acostúmbrate a echarles un poquito de agua para que los residuos de comida y bebidas no se peguen, y así sea más fácil lavarlos luego.
  • Doblar y guardar la ropa en cuanto termina la secadora, o en cuanto la ropa ya esté seca. No esperes a que esté listo tooodo el lavado, porque sino la tarea será demasiado abrumadora. Sabías que doblar y guardar una lavadora completa toma unos 5 minutos? No me crees? Tómate el tiempo y verás!
  • Dar una revisada a la casa por la noche, recoger lo que haya quedado por ahí, pasar un pañito en la mesa, acomodar los cojines de la sala, etc.

2. Recuerda la Ley de la Visibilidad.

Si toda la casa es un caos, olvídate de ordenar los roperos y la despensa. Necesitas aclarar primero las áreas más usadas y más visibles de la casa. Siempre recomiendo iniciar por la cocina.

Lava los platos, limpia las encimeras, la estufa, barre y/o limpia el piso. Y de ahí seguimos con la mesa del comedor, la sala, o el dormitorio, lo que sea más urgente.

Cuando estas áreas estén bajo control, entonces sí, te ocuparás de los roperos y los cajones y demás muebles llenos de objetos que requieren tu atención, pero que en cierto modo están «ocultos», al menos para las visitas.

3. Organiza primero el espacio que más te está molestando.

Cuando llegue el momento de entrarle a las áreas menos visibles de tu casa, no pretendas ordenar todos los roperos y todas las cómodas en un solo día.

Delimita tu acción y dosifica tu energía, y comienza por el área que más te está provocando problemas. Puede ser el armario del bebé, que por estar desordenado no te permite encontrar la ropita que necesitas rápidamente por las mañanas o en medio de un cambio de pañal (#SalvandoElMundoConUnaSolaMano), o puede ser el escritorio donde se han acumulado papeles y miles de otras cosas, y no te es posible sentarte a pagar cuentas y recibos entre tanto desorden.

Cualquiera que sea esa área, delimítala antes de comenzar a ordenarla, y si de repente te pierdes y te sorprendes ordenando otro lugar que no tiene que ver con esa área, deja lo que estás haciendo y regresa al lugar donde se supone que debes trabajar.

4. Date tres vueltas por la casa.

Si toda la casa requiere una intervención, y no sabes por dónde entrarle, lo primero que debes hacer es tomar una bolsa de basura, y recorrer toda la casa buscando basura-basura-basura: botellas de shampoo vacías, papelitos, envolturas de alimentos, el rollito de cartón del papel de baño, periódicos viejos (al reciclaje si puedes, si no, pues a la basura).

Luego, da otra vuelta por toda la casa buscando platos o vasos sucios.

Finalmente, otra vuelta buscando y recogiendo ropa sucia.

Terminadas las tres vueltas, ahora sí, pones una lavadora a lavar, y te pones a ordenar la cocina, como vimos en el punto #2.

5. Encuentra lugares alternativos para guardar objetos que se accesan con frecuencia.

Encuentra lugares alternativos para guardar objetos que no sea necesario accesar con mucha frecuencia.

Talvez no sean los lugares más indicados o más «a la mano», pero es mejor tener que dar unos cuantos pasos para buscar lo que necesitamos, que estar tropezándonos con ellos, o tener que estar recogiéndolos del suelo cada vez que abrimos el mueble.

Por ejemplo, en mi baño no tengo «nada» de espacio para guardar. Tenemos un espejo que tiene al lado tres mini repisas como de 10×15 centímetros, y ya. En ellas ponemos los productos que usamos a diario: crema, desodorante, peine, colonia, perfume, fijador para el cabello. Y para guardar un par de rollos de papel higiénico y mis toallas sanitarias, opté por poner una canasta en el suelo bajo el lavamanos.

Todos los productos extra (barras de jabón, botellas de shampoo, tubos de pasta dental, etc.) los guardo en un mueble que está en mi cuarto del terror, a unos cuantos pasos del baño.

Especialmente si acostumbras comprar tus productos en grandes cantidades, encuentra lugares «inusuales» donde guardar los grandes recipientes o grandes paquetes, en caso de que no te sea posible mantenerlos donde «por lógica» deberían ir.

Si no tienes espacio suficiente en la despensa, guarda ahí uno o dos de cada producto, y el resto colócalo en otro lugar menos accesible. Puede ser un sótano, una bodega exterior, un ático, un ropero de un dormitorio que no se use, o incluso en cajas plásticas las cuales luego se tapan con un mantel, y nadie sabrá qué hay debajo.

Espero que estos 5 tips te ayuden a ordenar tu casa más fácilmente, o al menos a iniciar este proceso.

Feliz organización!

Gabi

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