como organizar de verdad
Organización del hogar

Estás organizando “de mentiritas”?

Te has sentido frustrada luego de pasar todo un día organizando tu hogar, y darte cuenta de que, aún después de tanto trabajo, tu casa no se siente “organizada”, no se siente “ordenada”, o al menos un poco mejor que antes?

 

Si has experimentado esto, no te preocupes. Este es uno de los errores más comunes a la hora de organizar, y uno de los más difíciles de detectar. Y es difícil de detectar porque este error es producido por nuestros mejores esfuerzos por organizarnos.

 

Qué?

 

Me explico: tenemos nuestros clósets categorizaditos, todas las cositas metidas en cajas plásticas, etiquetadas, ordenadas. Cualquiera pensaría “Wow, qué orden”.

 

Pero al abrir los recipientes nos encontramos con cosas que no es necesario guardar, o al menos no en mucha cantidad. Cosas que no usamos.

 

Por ejemplo, cientos de cierres metálicos para bolsas de basura, en una cajita debidamente etiquetada, pero que jamás usaremos en su totalidad, y lo más seguro es que no nos acordaremos de que tenemos eso ahí guardado.

 

Lo mismo pasa con otros objetos, como lapiceros, lápices, agujas, hilos, bolsas de supermercado, palitos de comida china, posavasos, jaboncitos y botellitas de shampoo de los hoteles, pajillas (popotes), cuadernos, papel de construcción, imanes para la refri, clips (prensapapeles), gacillas (alfileres de seguridad), moldecitos para hacer galletas, chocolates y paletas de helado, ligas elásticas, vasos para licor (y no tomamos licor nunca), y tantísimas otras cosas que guardamos en la casa, sin ningún sentido y sin darles nunca un uso, pero que nuestro “pensamiento previsor” nos dice que “talvez necesitaremos algún día”. Y la cantidad es tan grande, que aunque decidiéramos usarlas, no nos alcanzaría la vida para terminarlas.

 

Aunque tengamos todas estas cosas súper ordenaditas y clasificadas, si no las usamos son basura, y están ocupando espacio valioso en la casa (sin contar el dinero que invertimos en todas esas cajitas y etiquetas que usamos para organizarlas).

 

El guardar todas estas cosas, aún ordenadas, no es organizar. Se podrá ver estéticamente bien, pero esta práctica no cumple los requisitos de la organización, que son simplificar, tener más espacio libre, tanto en nuestra casa como en nuestra vida (menos cosas = menos que ordenar = menos que limpiar = más tiempo libre), y no “tener por tener”, sino conservar los objetos que de verdad cumplen una función en nuestra vida y nos son útiles.

 

 

Qué hacer?

Crea un plan

 

Si no escribes un plan anticipadamente, es posible que te desvíes fácilmente de tu objetivo, y que te desmotives al no ver claramente tus avances.

 

Toma una hoja de papel, y escribe como título el “proyecto” al que te dedicarás, por ejemplo: Clóset principal.

 

Luego, ve escribiendo una a una las tareas que debes realizar para completar ese proyecto. Usando el mismo ejemplo, algunas de las tareas pueden ser:

  •     Eliminar la ropa que no uso
  •     Cambiar las perchas (ganchos)
  •     Reacomodar la ropa doblada

 

Si una tarea “se siente” muy grande o muy difícil, subdivídela en tareas más pequeñas. Por ejemplo la tarea “Eliminar la ropa que no uso”, podría subdividirse así:

  •     Sacar y revisar la condición de todos los sweaters. Eliminar los que no estén en buena condición.
  •     Probarme los sweaters restantes. Eliminar los que no me queden bien o no me gusten.
  •     Poner los sweaters eliminados en una bolsa para donación o eliminación.

 

Si quieres comprometerte aún más con el proyecto, escribe una fecha límite a la par de cada tarea. Ve tachando cada tarea conforme la realizas, y continúa hasta terminar el proyecto.

 

Organiza todos los días

Los hábitos deben realizarse todos los días para lograr que se nos implanten en el cerebro. Así sea que dediques unos cuantos minutos nada más, incluye la organización en tus actividades diarias. Comprométete a dedicar al menos 15 minutos al día, y verás resultados sorprendentes en muy pocos días.

 

Compra tus herramientas sabiamente

Muchas personas piensan que sus problemas de organización se solucionarán comprando una caja nueva, un “organizador” un mueble con gavetas (cajones), etc. Pero esto generalmente da pie a más acumulación.

 

Recuerda la regla de oro de la organización: Elimina primero.

 

Es muy fácil ignorar esta regla de oro, e irnos directo a la tienda a comprar cajitas bonitas. Esa es la parte divertida de organizar!

 

Pero si no hemos eliminado y revisado nuestras cosas primero, no sabremos cuánto tenemos, y dónde pondremos todo. No habrá forma de saber qué tamaño de caja necesitamos, ni siquiera si de verdad necesitaremos la caja del todo.

 

Elimina lo que no necesitas, divide y categoriza las cosas que se quedarán, y de acuerdo a esa información, busca los recipientes adecuados. Inicia por tu propio hogar, talvez no necesites comprar nada!

 

Acepta con antelación que tendrás algunos fracasos

Habrá días en que la motivación no será suficiente, y no lograrás lo que te propusiste. Pero igual como cuando estamos a dieta, y nos comemos una galleta, el tener un pequeño fracaso no significa que tooooodo ha sido en vano. Si aceptas con anticipación que esto sucederá, cuando de verdad pase, estarás preparada y sabrás que no importa tanto, mañana será otro día y podrás seguir tu proyecto donde lo dejaste. Y por todo lo que es bueno en el mundo, deja de decirte que eres una “desordenada”. Esto sólo será un permiso para dejar ir todo por la borda. Convéncete de que eres una persona organizada, simplemente estás aprendiendo cómo serlo todavía más.

 

No te dejes vencer, tú puedes ganar esta batalla!

 

Gabi

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