Cuál es la diferencia entre limpiar y organizar
Limpieza del hogar

Cuál es la diferencia entre limpiar y organizar?

Alguna vez has pensado si existe alguna diferencia entre limpiar y ordenar, o limpiar y organizar?

Muchas veces nos sucede que decimos: «voy a limpiar», y pasa media hora, una hora, dos horas y hasta más, y no hemos logrado dar un escobazo en toda la casa.

Y no es que nos hayamos sentado a ver televisión jaja! Ojalá! Es que todo ese tiempo no hemos parado de «recoger», de devolver a su lugar las cosas que están tiradas por aquí y por allá.

Te ha pasado? A mí sí.

Es por esta razón que cuando pensamos en «limpiar», creemos que vamos a tardar muchíííísimo tiempo. Cuando en realidad sacudir, pasar la escoba y el trapeador es cuestión de 20 minutos.

Esta es una de las ideas en las que baso el sistema de limpieza que propongo en el planificador de tareas del hogar. Y creo que hacer un cambio de mentalidad en este aspecto, hacer esa diferenciación, nos puede ayudar muchísimo a la hora de hacer las tareas del hogar.

 

Cuál es la diferencia?

Limpiar es simplemente «quitar la suciedad» de un objeto o superficie. Pero cuando no sólo hay que limpiar sino también juntar juguetes y ropa sucia del suelo, botar basura, llevar platos y vasos sucios a la cocina, llevar esto para allá y traer aquello para acá, guardar cosas en su lugar, buscarle sitio a aquello que no lo tiene designado, colgar abrigos, doblar cobijas, archivar papeles, y sacar de las loncheras las meriendas a medio comer, eso ya no es limpiar, eso ya no se puede hacer en 20 minutos. Eso ya es un proyecto que nos tomará medio día!

 

Cuál tiene más importancia? Cuál va primero y cuál va después?

Te imaginas bien si piensas que te voy a decir que «ambas».

PERO, pero, una casa «ordenada» siempre parecerá más limpia que otra que esté limpia, pero con trastos tirados por todos lados.

Además, una casa que no tenga cosas tiradas ,será mil veces más fácil de limpiar y mantener, que otra que tenga desorden por todos lados.

 

Entonces, podríamos decir que tiene más importancia el orden que la limpieza?

Talvez. Lo que pasa es que no siempre (o no todas nosotras) tenemos la posibilidad de dejar de limpiar «mientras ponemos orden», entonces hay que ingeniárselas para llevar ambas cosas simultáneamente.

La clave está en diferenciar la limpieza en sí, de todas las demás tareas que hay por hacer en una determinada habitación.

Si logramos hacer esta diferenciación, tendremos una gran ventaja, y es que podremos separar la limpieza, y hacer las otras tareas en otros momentos que no sean el tiempo que designamos específicamente para «limpiar».

Me explico: podemos encargarnos del «orden» propiamente dicho, con la ayuda de los hábitos diarios y las tareas semanales, de manera que cuando tengamos que limpiar-limpiar, podamos limitarnos a solamente limpiar.

 

Cómo diferenciar el orden de la limpieza?

Por ejemplo: uno de nuestros hábitos diarios es lavar los platos por la noche. Cierto? Ok…

Antes de completar este hábito diario, podemos hacer una revisión rápida de las diferentes áreas de la casa (otro hábito diario) y llevar a la cocina los platos y vasos que haya sucios por ahí, para lavarlos de una vez con los demás. O mejor aún, acostumbrarnos a no comer en otros lugares que no sean el comedor o la cocina. Pero bueno, digamos que este sería un «segundo paso».

Lo mismo podemos hacer digamos con las loncheras: establecer que el niño o la niña (o nosotros!) vaciemos el bolso de la merienda justo al llegar a casa, acostumbrarnos a poner los recipientes en el fregadero o la máquina lavaplatos, poner la basura en el basurero y devolver la lonchera a su «casita», lista para usarse mañana.

La revisión de 5 minutos nos puede ayudar también a recoger la basura que haya tirada, los abrigos sin colgar, los papeles que haya que archivar (al menos podemos centralizarlos en un solo lugar, y luego ocuparnos de ellos), y de otros detalles que, si se van dejando para el día en que hacemos limpieza, entre todos nos ocuparían mucho tiempo.

Podemos ponernos como tarea semanal reubicar a su lugar todo lo que no esté guardado, en las diferentes estancias de la casa. Entonces, por ejemplo, en la sala pondremos los juegos de la consola en su lugar, en el comedor recogeremos los útiles escolares que los chicos han estado usando para hacer sus trabajos, en el baño pondremos los productos de maquillaje e higiene, y los accesorios para el cabello, todos en su lugar, y en el dormitorio agruparemos los medicamentos, las monedas y otros objetos, y los regresaremos a su «casita».

 

Un cambio en la manera en que haces las tareas de tu hogar

Es difícil hacer esta separación de tareas, porque implica un cambio de pensamiento. Puede que se te dificulte pensar en hacer las tareas de una manera completamente diferente a la que has acostumbrado hacerlas hasta ahora, y como es obvio, todo cambio es difícil.

Pero talvez esta sea la clave que has estado buscando para ser más eficiente al hacer las tareas de tu hogar, y aprovechar mejor el tiempo que dedicas al cuidado de la casa, que apuesto que es ya de por sí, muy limitado.

 

Qué te parece esta propuesta? Te animarías a probarla? Cuéntame!

 

Gabi