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Como decíamos la semana pasada, los tiempos han cambiado. Con la evolución del núcleo familiar hacia familias monoparentales, ambos padres trabajando fuera de casa, familias sin hijos y solteros profesionales viviendo fuera de la casa de los padres, las tradicionales habitaciones “sociales” como la sala y el comedor han cedido su papel protagonista en las casas, a salas de entretenimiento (“family rooms”), dormitorios y baños mucho más amplios que los de antes.
Esta semana hablaremos de los baños, específicamente del baño principal, ya que muchas casas modernas tienen más de uno.
Más que meramente cumplir con su función básica, o sea, el aseo personal, el baño se ha convertido en un lugar de relajación (o al menos así quisiéramos que fuera), donde podemos olvidarnos del estrés diario dándonos una relajante ducha con un delicioso gel cremoso antes de dormir, o donde iniciamos el día con un vigorizante masaje con una esponja exfoliante al inicio de nuestra jornada. Sea como sea, es muy gratificante entrar a un baño que huela y se vea muy pero muy limpio.
Para que el mantenimiento del baño sea tan relajante como una ducha caliente, esta semana nos vamos a dedicar a limpiarlo profundamente pero de poquito en poquito. Trabajamos media hora cronometrada por día nada más, cuando la alarma suena nos detenemos. Trabajamos rápido, así lograremos sacarle el mayor provecho a nuestro tiempo. Cada día escoge algunas tareas de esta lista y pon manos a la obra!
- Sacude todas las esquinas con la escoba o con un pañito, de arriba hacia abajo. Limpia las paredes con un trapo con desinfectante.
- Limpia la puerta por dentro y por fuera. Limpia también el apagador y la pared alrededor de éste.
- Limpia el servicio sanitario con cloro o ajax. Con un paño o toalla de papel con desinfectante limpia el exterior del servicio sanitario, especialmente la base y la base del tanque. Limpia también la tapa, el asiento y sus bisagras, y la tapa del tanque.
- Con un paño o toalla de papel con limpiacristales o vinagre, limpia los espejos, repisas de vidrio y las llaves cromadas del lavamanos, baño y la palanquita del servicio sanitario.
- Revisa el botiquín. Bota todo lo que no se vea en buen estado (por ejemplo si la gasa se ha ensuciado, hay que botarla). Revisa las fechas de vencimiento de las medicinas, jarabes, inhaladores, etc. Si no sabes qué es, si no tiene etiqueta, si no sabes para qué sirve algún medicamento, o si es parte de algún tratamiento que no se completó (como antibióticos), bótalo.
- Lava el lavamanos con ajax y una esponjita verde. Recuerda limpiar bien detrás de las llaves y el tubo. Limpia el lavamanos por debajo y su base, o si lo tienes en un mueble, límpialo también. Limpia este mueble también por dentro.
- Lava la ducha y las puertas (o la cortina). No olvides limpiar bien los rieles de las puertas cuando hayas terminado.
- Bota todas las botellas y recipientes que contengan poquitos de shampoo, acondicionador, crema, gel etc. Si quieres saber qué hacer con este shampoo sobrante, dale click aquí.
- Lava o limpia las botellas que sí contienen producto y que sí utilizas. El moho y la suciedad también se acumulan en ellas.
- Limpia el basurero y cámbiale la bolsa.
- Coloca paños limpios y rocía aromatizante.





