Una Ventana Hacia Ti: Quién Manda Aquí?

 Por Tanny Abad

La familia contemporánea tiene que lidiar con poco tiempo, con muchas ocupaciones, con la búsqueda de varias fuentes de ingresos y con un sinfín de medios de diversión que dispersan la atención de lo que es realmente importante. Por lo que también además de las prioridades personales es importante hablar de las prioridades en el hogar:

Prioridad No.1 EL AMOR

El amor entre todos los miembros del núcleo es lo que hace la diferencia entre una verdadera familia y “una casa de huéspedes con apellidos en común”. El amor se clasifica en: “Amor Eros” que es el amor entre pareja o cónyuges, el “Amor fileos” que es el amor fraternal entre hermanos y también existe el amor más importante, el “Amor Agape” que es el amor perfecto, o sea el amor que siente Dios por nosotros y que Él mismo ha derramado en nuestros corazones, para que lo demostremos en los diferentes tipos de amor antes mencionados. Por medio del amor nos cuidamos, nos protegemos y nos interesamos los unos por los otros.

Prioridad No. 2 LA JERARQUÍA

La familia es una sociedad, una compañía o empresa, en la que todos deben colaborar y ser facilitadores del bienestar de los demás miembros. El orden establecido por Dios ha sido que la presidencia de una familia la lleve el padre; esto indica que es él el que manda, el que ordena; pero para que sea respetado debe por lo tanto dar un buen ejemplo a seguir. La autoridad que Dios da no se debe confundir con el machismo, con la agresión doméstica ni la maledicencia (uso de improperios, grosería y gritos). El padre debe tratar a su cónyuge y a sus hijos con buenas palabras y acciones. La madre viene a ser la vicepresidenta, ella es la ayuda idónea según especifica la Palabra de Dios, ella no debe tomar la autoridad del padre, pero sí merece llegar a acuerdos con él y respetársele su opinión; si esperan seguir juntos, en cuanto los límites, la disciplina y los valores a inculcar a sus hijos. Los hijos vienen a ser el resto del equipo, quienes tienen el deber de obedecer y no ocasionar problemas al y entre el “departamento de presidencia”.

Existen familias tan disfuncionales en las que el que manda es el hijo menor; al que se le dan todos los gustos y manipula tanto a sus padres que si hace un berrinche porque van a salir sin él o ella, es capaz de provocar un disgusto hasta hacer que se queden en casa. O donde el hijo adolescente produce una división entre padre y madre en cuanto a la disciplina que debe recibir por su rebeldía y holgazanería o por su tamaño y agresividad manipula la situación. Por lo que damos lugar a:

Prioridad No. 3 LOS VALORES Y LOS LÍMITES

La familia es la base de la sociedad y es la primera escuela, de nada sirven los valores inculcados al entrar en la escuela, sino se viven en la casa. Los límites que se le pongan a los hijos desde pequeños, los hará crecer con seguridad y con una autoestima más alta. Es en la intimidad de la casa es donde aprenden a mentir o a decir la verdad, donde aprenden a respetar lo ajeno o a comenzar a robar cuando ven que sus padres traer del trabajo cosas a escondidas o que si llevan a casa un juguete que no les pertenece, los padres lo pasan por alto. Recuerdo el comentario que me hizo una amiga hace mucho tiempo de que su esposo fue con su hija a comprar a una de esas zapaterías de autoservicio y como gran gracia él le comenta que cambio los zapatos a una caja con precio menor delante de su hija y así pagó un costo menor por los zapatos que llevaron, o sea le enseñó a su hija a robar de una manera muy sutil.

Prioridad No. 4 LA PROTECCIÓN Y EL CUIDADO

La familia se establece desde el momento que un hombre y una mujer se comprometen a un amor mutuo. Los hijos llegan a complementar ese vínculo que debe ser de amor, protección, seguridad y cuidado, estos factores son complementarios y deben de iniciar desde el padre, pero desgraciadamente ahora hay muy poco compromiso de parte de algunos hombres por cuidar los hijos que engendran, por acompañar a la mujer con quien los engendran en el camino de la enseñanza y el cuidado de estas inocentes criaturitas. Por lo que la mujer se ve obligada a tomar un rol que no le pertenece y asumirlo adicionalmente al papel que sí le corresponde, por lo que la carga de llevar adelante una familia se hace aún más pesada. También la mujer tiene mucha responsabilidad en convertirse en madre soltera, porque de hecho hay más madres solteras por voluntad que por violación. Para vivir en orden en una familia y que no se convierta en caos, damos lugar a:

Prioridad No. 5 LA COLABORACIÓN

Al llegar a casa ahora cuando en casi todas las familias la madre debe trabajar fuera, ya sea por colaborar con los ingresos o por ser madre sola, es muy estresante llegar a trabajar también en el oficio doméstico y empezar de cero. Aunque hay otros miembros que pasan más tiempo en el hogar, no colaboran en nada con el orden, pero si mucho con el desorden. Todos tenemos las mismas capacidades físicas y mentales y por lo general los mismos miembros en nuestro cuerpo. Aún personas con limitaciones físicas hacen muchas veces cosas que otros con todas sus capacidades no quieren hacer.

El amor por nuestros familiares debe fomentar y demostrarse con la ayuda mutua. Todo esto permitirá que mamá y papá estén de mejor humor, que los hijos aprendan a ser independientes, corteses, a sentirse útiles y apreciar el esfuerzo y el trabajo de otros. A los hijos hay que impulsarlos e incluso obligarlos, no esperen que les “nazca” hacerlo, porque a los jóvenes se los “come” la pereza. Una vida sedentaria no es buena ni siquiera para su salud, el oficio doméstico hace quemar muchas calorías, sobre todo ahora que hay tanta obesidad en los muchachos. Es bueno hablar con ellos y hacer conciencia, organizar un horario donde de acuerdo con las edades puedan tener sus obligaciones. El trabajo no hace daño a nadie, todo lo contrario.

Mamá: no te sientas mala madre al enseñar a tus hijos a ser independientes y colaboradores sólo porque la cultura machista con la que casi todos crecimos inconscientemente te dice eso!

Papá: no sientas que pierdes tu masculinidad porque ayudas en el oficio hogareño, tendrás una mujer más descansada y dispuesta para la intimidad si la demostración de tu amor comenzó desde tu disposición de lavar los platos y hacerle la vida más agradable!

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”
Josué 1:9

Tanny es colaboradora regular en Mi Casa Organizada. Ha trabajado dando consejería a mujeres, adultos jóvenes, adolescentes y matrimonios. Lee más acerca de Tanny aquí.

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