La Esquina Educativa: Cómo Hacer Un Horario De Estudio

Nota por Gabi: A partir de Mayo, la sección “La Esquina Educativa” se publicará el primer viernes de cada mes.


Por Sheila León


Hola estimadas lector@s de Mi Casa Organizada, espero se encuentren bien.

EL tema de este mes es Cómo hacer un horario de estudio para tu hijo(a)?

Una vez que nuestros niños están en en el sistema educativo, debemos tomar en cuenta que todos los dias se ve materia nueva, se envían  trabajos extraclase, y durante el periodo de exámenes las mamás a veces no sabemos cómo organizarnos para ayudar a nuestros niños a estudiar o a realizar los trabajos de forma que la materia no se acumule; y a la hora de entregar los trabajos o estudiar para los exámenes tenemos todo acumulado, y nos ponemos histéricas, regañamos a nuestros niños y todo se vuelve un problema.

Les voy a dar algunos tips para realizar un plan u horario de estudio, pero primero veamos:

¿Cuáles son las ventajas de contar con un horario de estudio?

  • Crea un hábito de estudio, lo que constituirá una base para toda formación futura.
  • Potencia la concentración. Es más fácil centrar la atención en la actividad que hay que realizar si se cuenta con un espacio de tiempo exclusivo y determinado para ella.
  • Sirve para ser consciente del propio rendimiento y regular esfuerzos.
  • Permite balancear el estudio y el tiempo libre, para poder cumplir con las obligaciones, y también poder disfrutar de otras actividades gratificantes.
  • Ayuda a librarse de la preocupación o angustia que conlleva la acumulación de tareas pendientes.

Qué hay que tomar en cuenta para realizar un horario de estudio?

El horario de estudio debe ser:
  • Personal: el horario de estudio debe estar adecuado a las necesidades de nuestro hijo. Determinemos cuál es el mejor momento del día para dedicarlo al estudio, qué actividades extraescolares se realizan normalmente, y dejemos el tiempo necesario para el descanso y el ocio.
  • Realista: adaptado a la capacidad y disponibilidad de nuestro hijo. Es conveniente programar el trabajo de manera que se pueda cumplir; sobre todo al principio, nuestro hijo debe sentirse capaz de cumplir con lo establecido, de lo contrario puede causar desánimo, frustración o rechazo.
  • Flexible: preparado para imprevistos. Hay que tener en cuenta que, con mayor o menor frecuencia, surgen compromisos que nos obligarán a modificar horarios y actividades, pero intentaremos que afecten lo menos posible las tareas prioritarias establecidas en el horario.
  • Escrito: que sirva de recordatorio de las actividades programadas y, a posteriori, de referencia de las tareas que se han cumplido o no. Con niños pequeños se puede elaborar un cuadro con dibujos que representen las actividades que hay que realizar.

Si se planifica un horario de estudio y se cumple con él de forma continua y constante, es muy posible que nuestro hijo aprenda rutinas que le serán útiles para realizar su trabajo de manera ordenada y autónoma, se habitúe a un ritmo de trabajo y de descanso muy beneficioso para él y que obtenga provecho de sus horas de estudio y de ocio para un adecuado desarrollo personal. 

Sheila es colaboradora regular en Mi Casa Organizada. Es una profesional con 10 años de experiencia en Educación Preescolar Bilingüe, Profesora de Inglés en Primaria, Licenciada en Dificultades del Aprendizaje y Administración Educativa. Lee más acerca de Sheila aquí.

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