Principalmente las mujeres, a veces somos criaturas de absolutos.

Tenemos una mentalidad de “todo o nada”, pensamos que si no podemos hacer algo perfectamente, o no nos sale perfecto a la primera, no vale la pena siquiera intentarlo.

En mi caso, esto es totalmente cierto, es algo con lo que me enfrento a diario. Esta mentalidad nos hace creer que debemos hacer todo bien desde el principio, y que los pequeños pasos o los pequeños logros no son suficientes.

Esto es especialmente cierto a la hora de preparar nuestros menús y de cocinar nuestras comidas. Algunas veces creemos que, para poder alimentar a nuestra familia debemos memorizar todas las recetas de Sabores, o convertirnos en la Tía Florita de las próximas generaciones, y que todo lo que sea menos que eso está mal.(*)

En mi casa no me enseñaron a cocinar, tuve que ir aprendiendo “a la brava”, aún cosas tan sencillas como arroz y frijoles. Así que, si me dices que no sabes cocinar ni arroz, te entiendo perfectamente. Pero si me dices que no puedes planear las comidas de tu familia porque no sabes cocinar ni arroz, discúlpame, pero no es una excusa válida.

Actualmente existen numerosas opciones para poder cocinar algo saludable en tiempo récord con lo que alimentar a nuestra familia. Como te lo mencioné ayer, cuando planeamos nuestros menús, no se trata de “hacer recetas” todo el tiempo, y tampoco debes estresarte si decides usar ingredientes semi-preparados, si eso te facilita el trabajo en la cocina. Te preocupan los costos? Aún si usas ensalada de bolsa, alguna mezcla de arroz de caja, o carnes ya adobadas, te saldrá más barato que comprar en el restaurante.

Y está bien hacerlo, tanto por conveniencia, como por otras razones. Talvez tu familia está perfectamente bien comiendo mayonesa de bolsa, así que, para qué gastar tiempo haciendo mayonesa casera??! Cuando no hubo tiempo de nada más, está bien hervir un poco de spaghetti, echarle salsa de tarro, y lista la comida.

Me parece estar escuchando gritos de desesperación: “ayyy nooo, cómo salsa de tarro!! esta mujer está loca si cree que le voy a dar eso a los chiquitos!”.

Si, lo entiendo, lo comprendo (porque yo también tengo esa voz en mi cabeza), pero lo que quiero que entiendas es, que si las opciones son spaghetti con salsa de tarro o McDonalds, francamente prefiero la salsa de tarro, por muchas razones. Tú conoces a tu familia mejor que nadie, así que tú sabrás qué si, y qué no. Lo importante es que te des un poco de espacio, y sobre todo que no te sientas culpable. Después de todo, te estás esforzando por hacer cambios positivos en tu hogar, y ya eso vale mucho.

Nadie espera que seas experta(o) cocinera(o) de un día para otro. 

Te invito a que tomes la ruta de preparación de menús con espíritu relajado, haciéndolo más un aprendizaje que un quehacer más de la casa, o algo por lo que te calificarán. No busques perfeccion, porque te agotarás, y dejarás todo botado.

Por el momento, dependiendo de lo que acostumbre comer tu familia, te dejo de tarea aprender a cocinar lo básico-básico. Como buenos ticos, en mi casa lo básico significa arroz y frijoles, pero talvez en tu casa sea puré, o pasta, o alguna otra cosa. Ya con eso tendremos la mitad del camino recorrido. Pregúntale a tu mamá, a alguna compañera de trabajo, o lee el empaque, que generalmente indica cómo cocinarlo.

Recuerda que “saber cocinar” no significa “gourmet”.

Ten esta frase en mente durante todo este proceso, verás que nos va muy bien. Ahora sí, ya estamos listos para entrar en materia. Mañana aprenderemos cómo planear nuestros menús, y necesitarás dos hojas de papel. Wow, qué complicado! Jajaja!

Nos vemos mañana!

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(*)Para mis lindas lectoras extranjeras, “Sabores” y “Tía Florita” son compañías costarricenses de creación y divulgación de recetas. Tía Florita es para los costarricenses como Julia Child es para los estadounidenses.


En Serio No Sabes Cocinar?

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