Dónde pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo?

Qué bonito (y qué fácil) que estas celebraciones fueran como esas que se muestran en los anuncios o películas de antes: papá, mamá, hermanos, abuelitos, tíos y primos, todos reunidos en la casa de los abuelos, sentados alrededor del árbol abriendo los regalos,  luego de disfrutar una cena hecha en casa.

No tengo yo que decirte que este tipo de familia tradicional es cada vez más escasa. En nuestros días, los divorcios, madres solteras, hijos adultos que viven con sus padres, solteros que viven solos, parejas de recién casados y abuelos jubilados deseosos de disfrutar su pensión, nos plantean la cada vez más difícil pregunta:

Dónde voy a pasar el 24 y el 31?

La época navideña puede ser de mucha alegría, pero también puede ser fuente de preocupación, enojo y hasta resentimientos, cuando se trata de decidir dónde y con quién pasar estas fechas.

Nos encontramos ante la disyuntiva de pasarlo con los amigos, pero si lo hacemos se nos resiente la familia. Si pasamos con la familia, lo haremos “sólo nosotros” o habrá que invitar a los abuelos paternos, maternos, o ambos?. Y qué tal si nos olvidamos de todo el mundo y nos vamos a pasar las fiestas a un hotel de playa? Y si en lugar de la familia, este año invitamos sólo a los amigos? Con quién pasarán los hijos: con el papá o con la mamá? Y ahí siguen las preguntas, porque hay tantas variantes como familias y situaciones diferentes hay en este planeta.

Es importante recordar que, como dice el dicho: “no se le puede quedar bien a Dios y al diablo”. No importa la decisión que tomes, no le puedes quedar bien a todo el mundo. Esto es especialmente cierto en el caso de las parejas de recién casados, o que acaban de tener bebé, porque ambas familias querrán “pelearse” por invitarlos.

Para ayudarte a tomar esta difícil decisión, te traigo unos consejitos que espero te sean útiles:

  1. Hazle saber a tus familiares y amigos, amorosa pero firmemente, que la decisión es exclusivamente tuya (o de ustedes, en caso de que tengas pareja), y no permitas que terceras personas decidan por ti o dispongan de tu tiempo.
  2. Al mismo tiempo, mantente flexible y con una actitud negociadora, teniendo siempre en mente que lo más hermoso de esta época es poder pasar tiempo junto a las personas que quieres y te quieren.
  3. No des una respuesta sin antes consultarlo con tu pareja (en caso de que la tengas). Dialoga con tu esposo/novio/maridovio (o sus variantes femeninas) acerca de lo que las tradiciones familiares significan para ti, y traten de llegar a un punto medio, en el que ambos queden felices.
  4. En cuanto hayas (o hayan) tomado una decisión, comunícaselo a ambas familias. Si es posible, planea comidas o reuniones con la otra familia o con tus amigos cerca del 24 o del 31, para así poder compartir un poquito con todos.
  5. Si decides pasar “un ratito aquí y un ratito allá”, toma en cuenta el tiempo de transporte y las presas, las cuales alcanzan proporciones ridículas en esta época.
  6. En caso de que quieras irte a pasar una de estas fechas a un hotel, ya sea como parte de tus vacaciones o como parte de un paquete de fin de año (cena, uvas, baile), explícale a tu familia que este año quieres hacer algo diferente, y trata de compartir con ellos en otra fecha cercana a las festividades. Talvez no sea muy fácil que lo entiendan, pero de nuevo, es tu decisión.
  7. En el caso de parejas divorciadas (o viudos) con hijos, el tema se torna más delicado. Mi humilde opinión es que el 24 es la fecha de los niños, y el 31 la de los adultos. También, puede que esta no sea la mejor ocasión para presentarle a tu nueva pareja a tus hijos, ya que todo el mundo está más sensible. Déjalo mejor para otro día.
  8. Crea una nueva tradición. Por ejemplo, en casa no nos estresamos mucho por decidir dónde pasamos el 24 de diciembre, ya que el 25 nuestra familia y amigos saben que están invitados a desayunar en nuestra casa. De esta forma, los abuelos ven a los nietos jugar con sus juguetes nuevos, compartimos con nuestras hermanas, vienen los ahijados a recoger su regalito, y disfrutamos de la compañía de amigos en un ambiente más relajado, porque ya el trajín de la noche anterior es cosa del pasado.
  9. Si el plan de este año falla, intenta otro el próximo año, no sin antes hacerle saber a todo el mundo que los amas y que son muy importantes para ti.

Qué otros tips tienes? Compártelos en los comentarios.

Feliz Navidad sin estrés!

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