Muchas personas creen que la solución a sus problemas de organización está en ir a comprar un producto mágico, en el que podrán guardar todo lo que necesitan guardar, y así ganarán el espacio libre tan anhelado. O en idear nuevas maneras de ordenar sus pertenencias, de manera que todo quepa mejor en el espacio que tienen, y así no tendrán que deshacerse de nada.

 

descubre la raíz de la desorganización

 

A mucha gente no le gusta eliminar. Y lo comprendo, porque es el paso más difícil de la organización. El problema es que por más grande que sea nuestra casa, y por más “organizado” que tengamos todo, si no eliminamos, va a llegar el momento en que ya no va a caber nada más. En serio. El espacio se acaba, el espacio no es infinito. Si nuestra casa fuera una botella, y le echamos y le echamos y le echamos, es muy lógico que se llenará en algún momento, y ya será imposible meter nada más. Aunque todo esté disfrazadito dentro de canastas y cajitas decorativas, el espacio que tenemos es limitado.

Cuando nos pica el bicho de la organización y nos pasamos varios días ordenando un mueble, un closet o una habitación, todo queda muy bonito, y por varios días parece que ya por fin nos organizamos.

Pero poco a poco, con guantes de seda, el desorden vuelve a esa área que acabamos de organizar. Despacito, sigiloso, de manera que no nos damos cuenta hasta que ya es tarde.

Y esto nos pasa una y otra y otra vez. Cierto?

 

Dijo Einstein que la locura era hacer siempre la misma cosa y esperar resultados diferentes.

 

Si esto nos pasa una y otra vez, hay algo que estamos haciendo mal. Hay que llegar entonces a la raíz del problema que está causando la desorganización, y sólo así podremos eliminar el desorden de una vez por todas.

 

 

Posibles causas del desorden en tu casa

 

Falta de asignar un lugar a cada cosa

Este es un proceso difícil, pero es absolutamente necesario si queremos mantener el orden en el hogar. Todo, T-O-D-O, debe tener un lugar específico donde se deba guardar: las tijeras, los paños de cocina, el salero, los perfumes, las medicinas, TOOOOODO debe tener su espacio. Hasta que no se le designe un lugar específico a cada cosa, esos objetos sin hogar andarán rodando por aquí y por allá, provocando desorden dondequiera que se pongan.

 

Dejar todo para después

Cuando tenemos muchísimo qué hacer, es muy probable que nos sintamos abrumadas. En lugar de ver todas las cosas que hay por hacer, echemos mano de la estrategia de los 15 minutos, nuestra gran arma contra el desorden y la desorganización.

 

Falta de tiempo

Talvez simplemente la causa del desorden en tu hogar es la falta de tiempo. Con esta vida agitada que llevamos no es extraño que así sea. Sin embargo, hay que analizarnos muy bien, y ser muy honestas con nosotras mismas, para ver si de verdad es que no tenemos tiempo, o es que otras cosas nos están robando el tiempo.

 

Falta de dejar de comprar

Conocí una persona que tenía 20 pares de botas. Contando sólo las botas. Si contamos todos los zapatos, tenía unos 60 pares. Y el problema no es el amor por los zapatos, ni querer comprárselos todos. El problema es que esta persona pretendía “mantener organizados” 60 pares de zapatos en un espacio en el que sólo cabían 8. Con creatividad, logré organizarle 20. Pero como hablabamos antes, el espacio es limitado. Esa misma persona tenía el mismo problema con la ropa. Y aunque sacar una prenda del clóset era el equivalente a una hora de aeróbicos cada mañana, jalando aquí, empujando acá, no dejaba de comprar ropa! Si este es tu problema, ponle un alto. Si no puedes eliminar, al menos deja de comprar por un tiempo. No agraves el problema más de lo que ya está.

 

Falta de asignar una persona responsable

En este aspecto hay mucha polémica, pero mi punto de vista muy personal es que la casa es de todos, así que todas las personas del hogar deben colaborar con las tareas. Sin embargo, pienso que, por ejemplo, si una persona de la pareja trabaja fuera de casa, ésta (sea hombre o mujer), esa persona debe tener menos responsabilidades que la que se queda en casa todo el día. De la misma forma, los hijos deben colaborar en el hogar, siempre y cuando también tengan tiempo para estudiar y para simplemente jugar y “ser niños/adolescentes”. Sea como sea, todas las personas que viven en el hogar deben tener tareas asignadas, y seguir hábitos que permitan mantener el orden en la casa, y que el trabajo no se recargue en una sola persona.

 

Continuar aceptando regalos de familiares y amigos

Este es un problema que se da mucho con los abuelitos y sus nietos. Tanto los aman y tantas cosas quieren darles, que muchas veces no tienen en cuenta si el castillo de bolas que les compraron va a caber en la sala de la casa, o si no hay espacio para poner la piscina inflable, o si ya realmente no hay espacio para más juguetes. Esta situación también se da cuando familiares y/o amigos bien intencionados, piensan en nosotros cuando buscan a alguien a quien regalarle la mesa, las lámparas o el espejo que ya no necesitan, y se nos hace imposible decir que no, sea que no tengamos espacio, que no lo necesitemos, o simplemente que no nos gusta.

 

Falta de darnos cuenta que merecemos una casa bonita y agradable

Para llegar a esta conclusión se requiere un autoanálisis profundo, en el cual primeramente habremos desechado todas las opciones anteriores. Esta es la raíz de la conducta de muchos acumuladores compulsivos, quienes no se creen lo suficientemente valiosos como para poder tener un hogar ordenado y limpio. Estas personas, muy en su interior, desconfían de su propia capacidad para procurarse cualquier objeto en el futuro, y se aferran a él “por si lo necesito después”, aunque esa posibilidad sea muy remota o casi improbable. Si sospechas que este podría ser tu caso, te recomiendo buscar ayuda de un/a psicólogo/a, para que te ayude a superar estos obstáculos.

 

 

El desorden se crea porque lo dejamos, porque lo alimentamos cada día con cada objeto que compramos y cada objeto que no desechamos. Si no se ataca pronto y de raíz, el desorden se extenderá por toda la casa, por cada cajón, y cada repisa, por cada superficie plana y cada clóset, hasta acaparar toda tu casa y todos los aspectos de tu vida.

Así que, a ponerle el pie delante firmemente! Encuentra la raíz de la desorganización y elimínala de una vez por todas. Así podrás disfrutar de tu hogar, y de la calma que experimentarás cada vez que entres en él y lo veas ordenado y acogedor.

Te identificas con alguna de estas causas del desorden en tu hogar? Cuál de ellas está impidiendo que tu casa esté ordenada como siempre lo has deseado?

 

Gabi

Descubre la Raíz de la Desorganización

2 thoughts on “Descubre la Raíz de la Desorganización

  • October 9, 2015 at 10:15 am
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    Gracias por estos consejos, a veces uno se hace una tormenta en un vaso de agua, con esta lectura, pienso que si mi hogar esta desorganizado, es porque no tomo la definitiva resolución de quedarme solamente con lo que necesito, tal vez por miedos, sin embargo al deshacerme de cosas, me estoy liberando también de miedos, y así mitigar un poquito el consumismo

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  • December 14, 2015 at 1:59 pm
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    que alegre encontrar esta pagina estoy feliz buscando ideas de como organizar mi hogar encuentro esto

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