Hoy reinician las clases, luego de un merecido descanso de medio año. Es hora de reevaluar el trabajo hecho hasta ahora, identificar las áreas que se deben mejorar, hacer ajustes en los horarios de estudio, y tomar acción para que el año escolar resulte todo un éxito.

Las carreras matutinas para tener a todo el mundo listo para la escuela son el dolor de cabeza de muchas familias. Parece que hay que levantarse cuatro horas antes para poder salir a tiempo de la casa. Es típico escuchar (al menos en mi casa) “maaa, no encuentro el cuaderno de X”, “hoy me toca física!”, “no hay nada para la merienda”, “a esta camisa le falta un botón”, “YA LLEGÓ LA BUSETA!!”…

Con nuestras vidas tan ocupadas, una importante porción nuestra vida en familia la compartimos en las mañanas, por lo tanto, propongámonos que este poquito tiempo sea feliz, tranquilo, y que más bien sea una oportunidad para compartir todos juntos.

1. Duerme lo suficiente. No sólo los niños necesitan suficientes horas de sueño, también los adultos debemos descansar las horas necesarias para poder funcionar bien. Asegúrate de saber cuántas horas de sueño necesitas, ni muchas ni muy pocas, y realiza tus actividades poniendo como prioridad tu descanso. Estarás de mejor humor a la mañana siguiente, y con más energía para enfrentar el nuevo día.

 2. Prepara lo más que se pueda la noche anterior. Haz que los niños tengan listo su bulto, que se aseguren de que llevan la tarea, la cartulina, las pinturas, etc. Revisa que los uniformes estén listos y planchados, alista la ropa que te vas a poner, incluyendo zapatos y accesorios, cambia el bolso la noche anterior. Alista las meriendas, pica la fruta y guárdala en la refri ya en la cajita lista para echarla en la lonchera, alista tu almuerzo mientras preparas la cena y guárdalo ya listo.  Todas estas pequeñas cosas te ahorrarán tiempo a la mañana siguiente.

3. Espera lo inesperado. Ponte como meta llegar a la escuela (o al trabajo) al menos 15 minutos antes de la hora de entrada. No se sabe cuándo vamos a necesitar esos minutos debido a un desperfecto mecánico del vehículo, un corte de luz inesperado, o una taza de leche derramada en el uniforme recién puesto.

4. Establece una rutina estricta. En nuestra casa todos sabemos que la primera que se baña soy yo, porque soy la más lerda en alistarse. Luego de que yo salgo sigue mi hijo, y de último papá, que es el más rápido. Así todos sabemos que si nos atrasamos, atrasamos también a los demás. Y asegúrate de saber exactamente a qué hora debes levantarte, cuidado con calcular mal, o quedarte 10 minutos más en la cama.

5. Simplifica el desayuno. En una apurada mañana de escuela nadie espera que sirvas un desayuno digno de un buffet en un hotel todo-incluido. Simplifica! Los cereales de desayuno ahora vienen fortificados de la A a la Z, con todo lo que los niños (y sus padres) necesitan para nutrirse bien. Otras opciones rápidas son un sandwich de torta de huevo, o burritos de desayuno previamente hechos y que sólo deben calentarse, o un batido de frutas en leche que se haya preparado la noche anterior.

6. Evita hacer “una última cosa”. Tender la cama, juntar la ropa del suelo, lavar los platos del desayuno, revisar el correo electrónico. Todo eso puede esperar. En la mañana lo único importante es salir de la casa presentables y a tiempo para la escuela o trabajo. No te desvíes!

Con estos consejos te garantizo que tendrás mañanas perfectas. No sería genial si pudiéramos desayunar todos juntos?… Hmm, creo que estoy siendo ya un poco irreal, pero bueno, soñar no cuesta nada!

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De vuelta a clases: Cómo tener mañanas felices y bajo control
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