Ya hemos hablado de lo importante que es planear las comidas de la semana, por motivos económicos, de salud, ahorro de tiempo y hasta de sanidad mental. (Si no has leído este artículo, ve a leerlo, aquí te espero).

También conversamos acerca de que planear los menús de la familia, y cocinar nuestra propia no significa que nos tengamos que convertir en chefs gourmet, que más bien hay que huirle a la perfección, porque es contraproducente.

Ahora sí, entraremos en materia. Hoy vamos a aprender cómo planificar las comidas familiares, y como todo lo que hacemos aquí en Mi Casa Organizada, el proceso es simple y rápido, porque la vida es muy corta para pasarse limpie que limpie y cocine que cocine.

En un principio vas a tener que invertir cierto tiempo, porque estarás construyendo las bases sobre las cuales descansará tu sistema de menús, planeamiento de comidas y listas de compras. Ya cuando tengas los básicos, podrás jugar fácilmente con las opciones de comidas que has preparado, y buscar aquellas que contengan ingredientes que esa determinada semana se encuentren rebajados, y así ahorrar dinero. Pero vamos despacio.

Cómo preparar menús familiares? Sigue estos consejos.

Tu menú semanal será simplemente una hoja de papel en la cual escribirás el platillo (y acompañamientos) que se prepararán cada uno de los días.

Pero, para poder llenar tus menús, primero deberás preparar lo que vamos a llamar una “Lista Maestra de Platillos”, y para montarla necesitarás otra hoja de papel.

Toma la hoja y divídela en secciones, de acuerdo con lo que acostumbre comer tu familia como platillo principal. En mi casa está dividida en: pollo, pescado, carne de res, carne de cerdo, pastas y sopas. Aquí te dejo una foto de mi Lista Maestra:

Luego de que tengas esta hoja, piensa y ve apuntando todos los platillos que ya tu familia acostumbra comer normalmente (sin contar restaurantes, no hagas trampa), bajo la columna correspondiente. No necesitas demasiados, unos 3 ó 4 en cada categoría bastarán.

Mi lista casi no se puede leer en la foto, pero actualmente contiene opciones como estas:

Carne de res:
Fajitas de carne
Bistec (lo compramos ya condimentado y listo para freír)
Tortas encebolladas
Carne mechada en salsita con hongos

Pollo:
Arroz con pollo
Fajitas de pollo
Pollo al limón (suena elegante, pero esto no es más que muslo o pechuga deshuesada, condimentada con un sobrecito de consomé y el jugo de un limón).
Pollo a la plancha
Nuggets

Carne de cerdo:
Fajitas de cerdo
Chuletas
Chifrijo (!!!!!!) (*)

Pastas:
Canelones de queso/carne (hago ambos porque siempre me sobran canelones y me falta carne)
Spaghetti en salsa de pollo a la reina (Maggi)
Fetuccini Alfredo (con salsa de frasco, por supuesto)

Sopas:
Olla de carne (*)
Caldo de frijol (con arroz, huevito y aguacate, mmm!!)
Sopa de albóndigas

Pescado:
Pancitas de tilapia a la plancha
Tortitas de salmón
Filete empanizado (también comprado ya preparado)
Filete al ajillo

Si nunca has cocinado más que arroz y huevo picado, talvez algunos de mis platillos te suenen  dificilísimos, pero recuerda que a mí tampoco me enseñaron a cocinar, y francamente el secreto es aprender unos cuantos básicos, y variarlos un poco.

Por ejemplo, podrás notar que algo que cocino con regularidad son las “fajitas”. Las famosas fajitas se hacen (o al menos así las hago yo) sofriendo cebolla y chile dulce en rodajas en un poquito de aceite, al cual me gusta agregarle achiote. Luego de que estén un poco suaves, agregas “la carne”, que puede ser pollo, res, cerdo (ya adobados, por supuesto), o alguna mezcla de las tres, cortada en tiritas o pedacitos tamaño bocadito, y moverlas un poco hasta que se cocinen bien.

También habrás notado que enumeré “nuggets de pollo”. Adivinaste! Son los de caja, ni te creas que me voy a poner a empanizar pedacitos de pollo y todo eso. Simplicidad, es la clave.

Resiste la tentación de sacar todos los libros de recetas que te regaló tu mamá, y todas las revistas de recetas que tengas. Resiste!! Por el momento no busques recetas. Luego hablaremos de cómo ir integrando nuevos platillos en tu Lista Maestra de Platillos, y en tus menús, pero por ahora, olvídalo.

Por hoy, vamos a quedar hasta aquí. Te dejo haciendo tu Lista Maestra, y nos vemos mañana para montar todos esos platillos que preparaste, en tus propios menús, y enseñarte a preparar tu lista de compras basándote en esos menús.

Un abrazo, y recuerda: nada de perfección!

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Para mis lectoras(es) no-costarricenses, el “chifrijo” es un platillo que consiste de una porción pequeña de arroz blanco, frijoles, carne de cerdo picadita y encima pico de gallo, aguacate y tortillitas tostadas, que generalmente se sirve en bares para acompañar las cervezas. En Costa Rica es súper popular. — La “olla de carne” es un platillo típico que generalmente se cocina en ocasiones especiales, o en días de frío y lluvia, y consiste en un caldo de carne cargado de sabor, y diferentes vegetales, casi todos harinosos. Para nuestros campesinos de hace algunos años, era el platillo de lujo para servir a las visitas.

Cómo Planear Los Menús De Tu Familia – Primera Parte

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