“No sufro de locura, disfruto cada minuto de ella.”  source

En pleno siglo 21, y a pesar de todas las manifestaciones de grupos feministas, y todo lo que ha alcanzado la mujer en los últimos años, debemos respirar profundo, ser sinceras y aceptar que en la grandísima mayoría de los casos, el trabajo de la casa recae en nosotras.

Me gusta pensar que las labores domésticas, en lugar de ser una carga, nos dan la oportunidad de demostrarle a quienes amamos cuánto los queremos, incluso de demostrarnos amor a nosotras mismas, si es que vivimos solas. Pero también sé que el trabajo de la casa es duro, talvez el más duro de todos, porque nunca se acaba y no tiene horario. Nos vendría muy (MUY) bien una manita, o dos, o cien!

Aprende a delegar

Ya sea que estés a cargo de un gran grupo de personas en el trabajo, organizando la fiesta de fin de curso de la escuela, planeando un paseo familiar o un gran proyecto en tu casa como preparar el cuarto del bebé, una mudanza o la reogranización de los closets, es muy importante delegar responsabilidades, para que toda la carga no recaiga en una sóla persona (específicamente tú).
Por ejemplo, como parte de su “paquete de privilegios de niño más grande”, mi hijo se encarga ahora de lavar los servicios sanitarios todos los días. Personalmente, el tener el baño limpio es mi mayor incomodidad en cuanto al trabajo de la casa, no soporto un baño sucio. Así que saber que mi hijo los lava todos los días es un grandísimo alivio para mí. Mi esposito es el encargado de sacar la basura en nuestro hogar, y de mantener ordenada la cochera.
Puedes delegar tareas en los otros miembros de tu familia. Puedes delegar en personas que ofrecen servicios, como cortar el zacate, lavado de autos o planchado. Puedes delegar en herramientas tecnológicas como el calendario de Google, que te ayuda a organizar todas tus citas y compromisos en un solo lugar. Una empresa delega en sus colaboradores.
Aún si vives sola (o si tu familia no quiere cooperar) puedes delegar ciertas tareas. Puedes contratar a adolescentes de tu barrio para que barran las hojas del patio y limpien los jardines, o para organizar tu alacena. Es fácil encontrar chicos dispuestos a trabajar un poquito con tal de ganar dinero para gastar, eso sí, que sean de familias conocidas, y siempre con el consentimiento de sus padres. También puedes delegar en negocios, como los dry cleanings que se pueden encargar de lavar los edredones grandes y costosos, o las alfombras de área de tu casa. 
Delegar tareas es clave para la mayoría de personas muy ocupadas. Si tu lista de cosas por hacer está llena, y por más que te esfuerzas no logras completar tus tareas, considera la posibilidad de delegar algunas de ellas. Así sólo tendrás que revisar que todo se haya hecho, y podrás disfrutar de un poco de tiempo libre.

Qué otras tareas podrías delegar?

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Cómo lograr más con menos esfuerzo

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