Limpiar la refri es una de esas tareas que pensamos que nos van a tomar 15 minutos, y cuando nos damos cuenta han pasado dos horas y todavía no hemos terminado. Y por lo general terminamos bastante cansadas.

 
Pero no tiene por qué ser así. La limpieza de la refri se reduce en un 90% con tan solo seguir ciertas reglas básicas:


1. Nunca metas nada a la refri si no está en un recipiente hermético tapado, o al menos cubierto con un plástico autoadherible. Esto evita que las comidas suelten aromas que puedan contaminar otras comidas (como el queso o la leche), y evita derrames, además de que la comida dura más ya que no se deshidrata con el frío de la refri.
2. Planifica tus comidas y compra sólo lo necesario, para evitar el desperdicio de comida. En artículos futuros aprenderemos cómo planificar tus menús eficientemente.
3. Cuando pongas una carne en la refri para descongelar, colócala en una ollita o taza, para que los jugos que se van desprendiendo no manchen las repisas de tu refri (o no chorreen sobre los otros alimentos, en caso de que tengas rejillas).
4. Saca los embutidos y el queso de sus paquetes y cámbialos a recipientes herméticos, o a bolsitas ziploc, para evitar regueros.
5. Guarda tus vegetales en las mismas bolsitas en las que los traes del supermercado o la feria, a excepción del culantro. Para guardar el culantro y que se mantenga fresquito por mucho tiempo, déjalo seco, envuelve el rollito en toallas de cocina y guárdalo en una bolsita plástica dentro del cajón de vegetales en la refri.
6. Revisa siempre qué tienes en tu refri, y trata de ir usando toda la comida antes de que se descomponga.
7. Forra el fondo de tus cajones de vegetales con toallas de cocina. De esta forma evitarás que la suciedad se pegue, y con un simple cambio de toallas, tus cajones quedarán limpios de nuevo.

Para limpiar tu refri fácil y rápidamente, sigue estos consejos:

1. Cuando vayas a limpiar tu refri, no saques TODO de una sola vez, ya que los alimentos fuera de la refri se descomponen muy fácilmente. Trabaja de arriba hacia abajo, una repisa a la vez.

2. Saca todo de una de las repisas, revisa si algo está malo y bótalo. Rocía un trapito con una mezcla de mitad agua y mitad vinagre y limpia bien las repisas o rejillas de tu refri. Limpia también los lados y la parte trasera de ese nivel.

3. Luego de que hayas quitado toda la suciedad y restos de comida pegada o derramada, moja otro trapito con una mezcla de una taza de agua y una cucharadita de esencia de vainilla, escúrrelo bien y pásalo de nuevo por la sección de la refri que estés limpiando. Esto eliminará olores de tu refri. Créeme, funciona de maravilla, pero no uses más de una cucharadita de vainilla, ya que si usas más la mezcla manchará la refrigeradora.

4. Una vez que hayas limpiado con el agua con vainilla, puedes colocar tus alimentos de nuevo en ese nivel, y seguir con el otro, hasta que hayas limpiado toda tu refri. No olvides limpiar la puerta y las repisitas, y también el empaque de la puerta. Y si tu refri tiene dispensador de agua, límpialo también, puedes usar un cepillito de dientes para llegar a todas las pequeñas áreas.

Un último consejo que te doy es que utilices algún atrapaolores. En los supermercados venden algunos que contienen carbón vegetal, pero puedes hacer el tuyo más económicamente si tomas un pedacito de carbón (de parrilla) o un par de cucharaditas de bicarbonato de sodio, y lo colocas en un filtro para café. Envuélvelo como si fuera un regalito, o amárralo con un hilo y mételo en algún rincón de tu refri, notarás la diferencia. Nada como los productos naturales!

Espero que estos consejos te sirvan para mantener tu refrigeradora impecable, y así sacarle el mayor provecho a este indispensable electrodoméstico.

Gabi

Cómo Limpiar La Refrigeradora

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