Cómo Fomentar El Hábito Del Ahorro

Algunas lectoras que me han escrito buscando consejos respecto a cómo establecer un presupuesto familiar, cómo manejar las finanzas del hogar, y todo este tema. Pero resulta que estoy dándome a la tarea de aprender acerca de cómo manejar mi dinero y las cuentas de mi familia. De hecho esa es una gran meta que tengo para este año, ya que esto no me ha sido fácil, o talvez no le he dado la importancia que se merece.

Pero eso no quiere decir que no pueda ir compartiendo contigo lo que voy aprendiendo, y me pareció interesante comunicarte algunos tips que he encontrado desde que decidí reforzar este aspecto de mi arsenal de herramientas para organizar la casa, principalmente en lo concerniente a ahorrar, el cual es un hábito que no he logrado interiorizar todavía.

 

Pagarse uno mismo primero

He leído de diversas fuentes, que para lograr tomar el hábito del ahorro, aun en tiempos de vacas flacas, es tratar el ahorro como si fuera una cuenta más, una cuenta que no se puede atrasar porque es importantísima. Y dado que esa “cuenta” es tan importante, hay que “pagarla” antes que todas las demás. Esto qué significa? Pues que cada vez que recibamos dinero, ya sea de nuestro salario o de alguna fuente inesperada (un regalo, un bono, un premio, etc.), vamos a sacar una porción para ponerla en la cuenta de ahorros antes que cualquier otra cosa. Y no hace falta comenzar a ahorrar montones, pero sí hay que hacerlo continuamente, así sea un 1-2% de lo que recibimos, e ir aumentando ese porcentaje conforme otras deudas vayan disminuyendo o conforme vayamos reduciendo otros gastos. En el mundo ideal, ese porcentaje debería ser de al menos 10% del ingreso total, pero cualquier pequeño monto cuenta. Ideal sería también establecer un retiro automático en nuestro sistema bancario, de tal modo que esta transferencia se haga de manera automática, de esa forma ni siquiera vemos ese dinero, y es más fácil hacerse la idea de que no existe.

 

Guardar el cambio

Otra forma sencilla de ir ahorrando poquito a poco es poner todas nuestras monedas y billetes pequeños en una alcancía o en un frasco. O poner en el frasco “todos los billetes de X monto”. Esto sí lo he hecho en años anteriores, y es increíble contar el monto al final del año y darse cuenta de cuánto dinero logra uno reunir sin darse cuenta, simplemente con apartar esas pequeñas monedas que muchas veces nos estorban, y que de otra forma gastaríamos en chicles o en la maquinita expendedora de golosinas del trabajo.

 

Ponerse metas

Esta es otra estrategia que probé hace algunos años, y fue que me puse una meta monetaria, y cada mes guardaba cierto monto para poder alcanzarla luego de cierto número de meses. Recuerdo que en esa ocasión fue que quería tener cierta cantidad para los regalos de Navidad, para así poder pagar deudas con el aguinaldo/bono navideño. Entonces determiné qué monto podría realísticamente acumular en los meses que me quedaban del año, y todos los meses depositaba ese monto en el banco. Al final pudimos comprar los regalitos con ese dinero, y usar el aguinaldo para cancelar algunas deudas.

Otras estrategias que he encontrado son pegar una foto de la “meta” (el viaje o el artículo que queremos) en un lugar visible, o ponerla en la billetera, de tal modo que la veamos cada vez que vamos a pagar algo y así lo pensemos dos veces. Y aún más drástica, pero creo que la más efectiva de todas las estrategias, es meter en un sobre las tarjetas de crédito (en caso de que las andemos usando sin necesidad), sellarlo muy bien y escribir algo así como “NO ABRIR SINO EN CASO DE UNA VERDADERA EMERGENCIA, O NO SERÁ POSIBLE EL VIAJE A ________ “.

 

Rodearse de personas frugales y que cultiven el hábito del ahorro

Aunque vivamos en el mundo de los adultos, la presión de grupo todavía ejerce una grandísima influencia en nosotros. Que me diga lo contrario quien se haya sentido obligado a salir a cenar con amigos, aunque tenga que cargarlo a la cuenta de crédito, porque no tiene dinero para pagar de contado. Es muy difícil en estas circunstancias decir que no, porque nos avergüenza que piensen que somos tacaños, o que no tenemos dinero. Muchas veces quedamos de tomarnos un café con una amiga, y resulta que ese café nos cuesta un montón de dinero porque nuestra amiga nos citó en una cafetería cara, y además de eso luego fuimos a mirar ventanas, y nos sentimos “forzadas” a comprar algo, para que la amiga no vaya a pensar mal de nosotras. O qué vergüenza que nos vean con este celular tan viejo y pasado de moda, tenemos que comprar uno nuevo!!

Cuando nos rodeamos de personas que están en nuestra misma sintonía respecto al dinero, habrá menos oportunidades y tentaciones de gastar el dinero frívolamente. Además, estas personas no ven el ahorro como algo “fuera de onda”, sino como una manera de asegurarnos tranquilidad en un futuro, y hasta nos pueden dar ideas para tratar de gastar menos y aconsejarnos para mantenernos motivados.

 

 

Estoy apenas iniciando en este camino de tomar las riendas de nuestras finanzas de la manera correcta, pero me parece que uno de los grandes pasos hacia la tranquilidad financiera es tener un buen colchón de ahorro, así que por ahí he comenzado.

Qué tal te va en materia financiera? Qué otras estrategias usas para ahorrar dinero? Comenta!

 

Gabi

Comenta!