Hay tareas y proyectos, que por más que le demos vuelta y vuelta en la cabeza, parecen tan grandes e imposibles que no sabemos por dónde ni cómo entrarles.

 

En Mi Casa Organizada les llamamos “elefantes”.

 

Y por qué les llamamos elefantes?

Porque la única manera de comerse un elefante (suena muy desagradable, pero estamos hablando en sentido figurado) es de mordisco en mordisco.

 

como enfrentar proyectos o tareas imposibles

 

“Pero es que cómo?? Es que es mucho! Es que no puedo!!!”

 

Te identificas? Claro, yo también, por eso es que sé que esos exactamente son tus pensamientos!

 

Cuando hay un gran proyecto al frente, llámese:

  • perder 10 kilos (o 20, o los que sean)
  • organizar las finanzas
  • establecer un sistema para organizar los papeles de la casa de una vez por todas
  • ordenar esa habitación en la que no puedes ni entrar porque está repleta de cosas
  • lavar la montaña de ropa que tienes acumulada desde hace 2 meses
  • hacer una renovación en la casa
  • terminar el título universitario

 

Todas estas cosas o cualquiera de esas cosas que parecen más grandísimas que el Monte Everest, nos hacemos chiquititas, nos encogemos, y pensamos que definitivamente no vamos a poder.

 

Déjame preguntarte una cosa: sería posible escalar el Monte Everest de una sola zancada? O incluso, en un solo día?

 

Es lo mismo con los proyectos gigantes: parecen imposibles porque los vemos como un todo. Pero, si los dividimos en pequeños tractos de 10 pasos cada uno, suponiendo que cada día se pudiera continuar donde quedamos el día anterior, de repente el objetivo no se ve tan impresionante como antes.

 

Aquí te dejo 3 sencillos tips para conquistar la cima de esos objetivos tan ambiciosos que tienes en este 2016:

1. Da el primer paso

Todo logro se inicia cuando damos el primer paso. Pero resulta que el primer paso es el más difícil de todos.

Puede que sintamos miedo al fracaso, o que muy dentro de nosotras pensemos que no nos merecemos eso que tanto anhelamos alcanzar, sea una casa ordenada, una vida sin deudas, o lograr ponernos una camisa ajustada sin que se nos vea el rollo en la cintura.

También puede que pienses que, dado que el paso que vas a dar es “insignificante”, o que como no vas a poder hacerlo todo de una sola vez, no vale la pena siquiera empezar.

Pero con sólo que inicies, aunque sea con algo pequeño, sentirás que has logrado algo, te sentirás motivada, y de ahí a continuar es sólo un pequeño paso tras otro.

La ley de la inercia se llama eso.

 

2. Inicia YA!

No mañana, ni la otra semana, ni el 1° de enero del 2017.

Imagínate todo el tiempo que desperdiciarías!

Piensa en todo lo que habrás logrado en un día, una semana, o un año.

Ciertamente será más que ahora.

Además, te GARANTIZO que una vez que lo hagas, una vez que inicies, te reirás al pensar lo difícil que creíste que era, y lo fácil que fue comenzar, y vas a decir “si hubiera sabido que era tan fácil, no habría esperado tanto!”.

 

3. Inicia por el principio

Deja de darle tanta vuelta! Simplemente escoge lo que te sea más fácil, lo que esté más al alcance, lo que te parezca mejor.

Por ejemplo, cuando tengo que ordenar algún área, primero doy una mirada rápida buscando basura evidente: papeles, recipientes vacíos, cosas en mal estado. Sé que esas cosas no las voy a guardar, no me presentarán el dilema de “me lo dejo o lo elimino?”, simplemente son basura y hay que quitarlas. Y como dijimos antes, lo demás es cuestión de seguir y seguir y seguir!

 

 

Parece bastante simple, y en realidad es bastante simple.

Recuerda, no te enfoques en el “todo”, sino sólo en el primer pequeño paso. Y que ese primer paso sea tan risible que te sea casi imposible resistirte a no hacerlo.

Vas a ver que con constancia y un poquitín de esfuerzo lo vas a lograr!

 

Cuáles son esos proyectos gigantes que te ponen a temblar?

Gabi

Cómo enfrentar proyectos o tareas “imposibles”