Una de las más importantes raíces del desorden y la desorganización es no tener un lugar designado para guardar cada cosa, o como yo lo llamo, una “casa”, un “hogar” para cada cosa.

 

A cuántas nos pasa que tenemos gavetas hechas un revolcadero, o cajas de zapatos con cositas y cositas que hemos tirado ahí sin ton ni son, y como están en la cajita, hasta se nos olvida que están ahí?

 

A mí me pasa. Pero es una de las dificultades contra la que lucho más tenazmente.

 

Y es que el gran problema que solucionamos al tener un lugar designado para cada cosa (y obviamente, si guardamos esas cosas “ahí”), es que ya no pasaremos horas buscando las cosas. Es súper importante saber dónde está todo! Las cosas siempre estarán donde se supone que deben estar, exactamente donde las pusimos. Sería tan genial!!

 

 

Tips para designar un lugar para cada cosa, y mantener cada cosa en su lugar

 

Categorizar

Al de ordenar la multitud de objetos que puede haber en esa cierta gaveta, mueble o habitación, debemos ordenarlos de manera lógica en nuestra mente, conforme los vamos agrupando de manera física.

Hay que ir tomando cada cosa, cada papel, cada prenda de ropa, cada objeto, e ir agrupándolo con otros que compartan una misma cualidad, una característica similar: materiales de costura, suministros de oficina, baterías, fotos, recuerdos del kínder de Juancito, llaves, etc. Todo-todo-todo debe ser capaz de categorizarse de una u otra forma, de alguna manera debemos lograr relacionar ese objeto con otros, de forma que tenga lógica, al menos para nosotras.

Pero tampoco se vale inventarnos categorías sin sentido. Por ejemplo, no podemos simplemente decir que una categoría es “Cosas para las manos”, y revolver en ella guantes, anillos, esmaltes de uñas y cremas de manos. Hay que agrupar las cosas de manera lógica.

Y si hay ciertas cosas que te presentan una mayor dificultad para categorizarlas, sigue leyendo, que más adelante lo vamos a ver.

 

Almacenar

Luego de tener nuestras categorías, debemos encontrar el recipiente adecuado para guardar las cosas pertenecientes a esa categoría.

Debemos escoger el recipiente dependiendo del objeto que sea, y de la frecuencia con que vayamos a accesar esos objetos. Para los objetos que accesamos con mayor frecuencia, hay que tratar de eliminar “pasos” que obstaculicen el proceso de guardado: eliminar tapas, puertas, cierres, etc. Las cosas que se necesiten sacar con menos frecuencia, o que sólo son para guardar (como los recuerdos del kínder de Juancito), pueden guardarse en un recipiente con tapa, con un cierre, en una parte alta, etc.

 

Guardar

Si el 50% de la organización es “designar un lugar para cada cosa”, el otro 50% es “poner las cosas donde pertenecen”. No podemos llegar y dejar todo donde nos plazca. No podemos entrar a la casa e ir dejando un rastro de bolso, zapatos, sweater, teléfono, plato sucio en la sala… Si no nos esforzamos por hacer esta segunda parte del proceso, de nada va a haber servido haber hecho la primera parte. Cierto, gastas un poquito de tiempo ahora, pero te ahorrarás muchísimo tiempo después.

 

Catalogar

En uno de esos ataques de “ya no soporto el desorden de este cuarto, tengo que ordenarlo todo hoy!” que a veces me agarran, me fui encontrando (como muchas otras veces), cosas que sabía que tenía pero no recordaba dónde, o cosas que se me había olvidado que tenía, aunque estaban ordenaditas en un lugar que, en su momento me pareció adecuado.

 

Entonces se me ocurrió hacer un catálogo que llamo “Dónde está todo?”

 

Este catálogo es una sección de mi organizador para el hogar, que contiene 23 hojas rayadas, una para cada letra del abecedario (algunas las agrupé, como “v-w” y “x-y-z”). Y en este catálogo fui apuntando todo lo que tengo en ese cuarto (nuestro “cuarto de chunches”), de acuerdo con la letra del objeto, y en el renglón siguiente, el lugar exacto donde lo había guardado.

Por ejemplo:

F – férula metálica para brazo derecho

Repisa más alta del cuarto pequeño, detrás de los maletines.

 

Y así con todas las otras cosas.

De esta forma ya no tengo que ir a revolcar todo el cuarto tratando de recordar dónde puse esto o aquello, sino que sé de antemano exactamente dónde buscar.

 

 

Qué pasa cuando no logramos categorizar algún objeto?

Me pasa mucho con las cosas de mi esposo, porque son cosas que no sé cómo categorizar, no sé a qué aparato pertenecen, no sé siquiera si todavía son necesarias. Por ejemplo, el brazalete de repuesto de un reloj que había comprado con el que accesaba el celular. No sé si el dichoso aparato todavía funciona, si todavía lo tiene, si lo usaba con el otro teléfono o con el que tiene actualmente. Entonces no sé si debo seguir guardando el brazalete. O también tiene tornillos metidos con cuidado en una bolsita, que no sé de qué son, pero si me deshago de ellos, de seguro los va a necesitar. O cargadores de algún aparato, o convertidores de corriente… qué terrible! Qué frustrante!

 

Mi solución? Pensar diferente.

Cuando me puse a organizar nuestro “cuarto de chunches”, me fui encontrando cositas así, que son de él, y que no sabía cómo categorizar.

 

Y como no logré darles un acomodo a esas cosas por más que lo intenté, decidí improvisar. Decidí salirme del cajón mental, y ser un poco flexible.

 

Decidí inventar una nueva categoría que abarcara todas esas cositas imposibles de categorizar.

 

Se llama “Cosas de papá”.

 

Y listo!

 

Entonces dediqué una gavetita pequeña en un mueble que hay en ese cuarto, y ahí puse todas esas “Cosas de papá”, lo más ordenaditas que pude.

 

Ahora sé, que si él me pregunta por alguna de sus cosas que no tengo la menor idea de qué es, está en esa gaveta.

 

Conclusión

 

Si no se tiene un lugar designado para cada cosa, los objetos van a andar rodando de un lado para el otro.

 

Amontonar no es organizar. Echar cosas en una caja sólo para que ya no se vean no es organizar. Meter todo en las gavetas para quitarlo de encima de la mesa no es organizar.

 

Por eso hoy estamos citando a casi todas las mamás, y recordando cuando nos decían: cada cosa en su lugar.

 

Gabi

Cómo Designar Un Lugar Para Cada Cosa?

5 thoughts on “Cómo Designar Un Lugar Para Cada Cosa?

  • April 7, 2015 at 11:22 pm
    Permalink

    Definitivamente este articulo tiene mi nombre. Yo tengo un montón de cosas así: cajas grandes con cajitas dentro donde guardo cosas desde hace años ya (recuerditos de esto o aquello, papelitos, tarjetas y demás chunches que me resisto a tirar porque me lo dio equis persona o me recuerta algo o tal vez lo puedo necesitar después, aunque la verdad es que después de tantos años jamas los he necesitado, y si los requería ni me acordaba que los tenia).
    La cuestión es que mi esposo es igual y guarda cosas por muuucho tiempo hasta que se da cuenta que ya no le sirven. Eso, aunado a que estamos a medias en la construcción de nuestra casa, y actualmente vivimos entre la construcción nueva y la vieja…así que eso me confunde mas en donde colocar tal o cal cosa…
    Pero bueno, gracias a Dios te encontré y por algún lado empezaremos poco a poquito 🙂

    xoxo

    Reply
    • April 16, 2015 at 11:40 pm
      Permalink

      Cómo cuesta a veces, verdad Angie? Pero como dices, poquito a poco. Vas a ver que pronto notarás la diferencia, aunque en esta etapa será el doble de difícil, pero si lo haces ahora no llevarás chunches a tu casita nueva! 😉 Un incentivo más para botar lo innecesario.

      Besos!

      Reply
  • August 11, 2015 at 6:38 am
    Permalink

    Excelente articulo, yo también me vuelvo loca al no saber con buscarle lugar a cada cosa, me has ayudado mucho, gracias.

    Reply
  • September 30, 2016 at 5:46 am
    Permalink

    Excelente comentarios. Sería una especie de archivo en una empresa, donde cada cosa está de acuerdo al tema al que se refiere. Jejeje Hablo de las oficinas de antes pues ahora casi todo se encuentra en la computadora, o nó.
    Muchas gracias por este artículo, voy a poner en práctica todas las indicaciones.
    Besos

    Reply
  • July 9, 2017 at 3:59 pm
    Permalink

    Me parece que una manera de empezar es como si nuestra casa fuese nuestra oficina, como dice Cristina. Entonces yo recuerdo, que en esos antiguos archivadores, abríamos carpetas en donde íbamos guardando los papeles y documentos relacionados con aquella oficina y se les ponían las etiquetas correspondientes en órden alfabético. Por ejemplo: Acueducto, y allí se guardan todos los recibos de pago del servicio, electrodomésticos: van los recibos de compra y folletos de instrucciones.- Salud: Todo lo relacionado.- Asuntos auto: igual y así sucesivamente con los bancos, la hipoteca, gastos de cada miembro familiar, etc.
    Gracias.

    Reply

Comenta!