Hacer Collares No Es Lo Mío (o “Aferrarse A Algo Sin Sentido Alguno”)

aferrarse a cosas innecesarias

Para cerrar la semana dedicada a los pasatiempos, quiero compartir contigo mis sentimientos de amor-odio hacia las manualidades, uno de mis pasatiempos favoritos.

 

aferrarse a cosas innecesarias

 

Por qué amor-odio? Bueno porque me gustan muchos tipos de manualidades, y varios me salen aceptablemente bien. Pero tengo la pésima costumbre de no terminar mis proyectos, y entonces me es muy fácil dejar algo a medias, y comprar más materiales para alguna otra técnica que quiera probar.

Esto me pasó con la creación de joyería, accesorios más bien.

Mi hermana es muy hábil con ese asunto de los collares. Hace un tiempo le había dado la loquera, y recuerdo que hacía unos muy lindos, y pulseras, aretes, etc.

Entonces me dije: “hhjmm… nunca he probado hacer collares, no debe ser tan difícil, además la negrita (mi hermana) se divierte tanto haciéndolos… debo aprender!” Así que fui y compré un montón de diferentes abalorios, adornitos, bolitas, hilo elástico, diferentes cierres, ganchitos, y otro poco de cosas. Y según yo, ya estaba lista para hacer todos los collares y pulseras que mis familiares y amigas iban a necesitar por el resto de sus vidas.

 

Sólo que… no me gustó.

 

Busqué diferentes patrones, técnicas, compré revistas, organicé mis implementos de una forma y de otra. Pero no lo estaba disfrutando, lo que hacía no me gustaba, me sacaban de quicio todas esas bolitas, uuurrrggghh!!

 

Tuve al fin que aceptar que hacer collares no es lo mío.

 

Estaba perdiendo el tiempo y poniéndome de mal humor, eso sin mencionar la cólera que me daba cada vez que veía mis materiales, al pensar cuánto dinero había gastado en todas esas cosas.

Tuve que aceptar que, por más dinero que hubiera gastado en todas esas cosas, si no me gustaba o no disfrutaba lo que hacía, era un desperdicio. Y aunque sea hábil con mis manos, no debía sentirme forzada a hacer algo que no quería hacer.

A veces nos aferramos a las cosas porque sentimos cierta obligación o culpa, o porque pensamos que algún día “eso” nos va a gustar. No nos deshacemos del block de papelitos decorativos, perforadoras y stickers que compramos cuando pensamos en hacer scrapbooking hace 5 años, porque soñamos que “algún día” vamos a hacer ese álbum tan lindo como el que vimos en aquella revista. Guardamos los juegos de té que nos dieron hace 15 años en nuestra boda, porque soñamos con ser como esas señoras distinguidas que toman té por las tardes, aunque ni siquiera nos gusta el té, y por las tardes siempre estamos trabajando. Seguimos comprando y acumulando utensilios para pastelería, porque soñamos con tomar un curso de cupcakes “algún día”.

Esos sueños no sirven. Esos sueños nos atan, y nos impiden alcanzar nuestras verdaderas metas.

Estás viviendo tu vida hoy, para tu situación presente, no para lo que podría ser “algún día”, o lo que fue hace ya mucho tiempo. No te ates a las cosas sin sentido. Vive tu vida aquí y ahora, sé quien eres HOY. Y no te sientas culpable por haber gastado dinero y tiempo en esto o aquello, porque de todas las experiencias se aprende.

Yo por mi parte, ya empaqué mis cosas de hacer collares para dárselas a mi hermana. Sé que ella sí se divertirá muchísimo con ellas.

Talvez hasta me haga un collar!

 

Gabi

Comenta!